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Un apartamento de diseño en Barcelona

Publicado en Casas - Apartamentos y estudios por Marta Sanz

El equipo de Miel Arquitectos se encargó de la reforma y decoración de este divertido apartamento, de 105 m², situado en el casco antiguo de Barcelona. Su objetivo, optimizar al máximo la superficie disponible con nuevas habitaciones y espacios de doble altura. El resultado del minucioso trabajo de Miguel Ángel Borrás y Elodie Grammont es una compleja distribución que transforma el antiguo piso en un espacio igualmente compartimentado, pero que resulta más amplio y menos agobiante.

El salón-comedor, con la cocina al fondo, es un espacio de doble altura. Una escalera con función de estantería, comunica las dos plantas de la vivienda. Su originalidad está en la combinación de revestimientos cerámicos en los peldaños y espejo en las contrahuellas. El sofá gris es de Ligne Roset, adquirido en Muebles Favorita.

Para conseguir una decoración actual y desenfadada, el blanco de las paredes se alternó con amarillos, naranjas y verdes en tonalidades muy vivas. Así se logró romper la monotonía del ambiente, que ganó en luminosidad. La lámpara con estructura laminada es un icono del diseño contemporáneo. La ideó José Antonio Coderch en 1957. El comedor se decoró con la mesa y las sillas Tulip, diseñadas por Eero Saarinen en 1940 para la firma Knoll. Una península, que sirve también como barra de desayunos, delimita la zona del comedor de la cocina.

¡Qué buena idea para ocultar los cables! Un panel dorado (rematado en una esquina con una original percha) recorre gran parte del perímetro de la casa para disimular el cableado y a la vez resaltar el paso tanto de las puertas como de la escalera deslizante que da acceso a los maleteros. Para comunicar física y visualmente las estancias, se emplearon varios recursos como tabiques que no llegan hasta el techo, puertas correderas o ventanas interiores.

El dormitorio no es muy grande. Por eso, en lugar del tradicional cabecero acompañado de dos mesitas de noche, se optó por un mueble de obra que, además de integrar las mesillas, cuenta con hornacinas para albergar libros. La cama es de Ligne Roset.

En estancias de planta alargada o de proporciones irregulares pintar una de las paredes, o dos enfrentadas, en un tono más oscuro contribuye a equilibrar el espacio. Y, precisamente, eso fue lo que se hizo aquí: pintar de blanco la pared que alberga el cabecero, mientras que para el resto se recurrió a un color gris oscuro.

El dormitorio principal tiene su propio cuarto de baño. En este ambiente, los diferentes materiales que se utilizaron para cubrir el suelo (madera y cerámica) marcan el paso de la entrada a la zona del baño propiamante dicho, es decir, lavabos, ducha y sanitarios.

En el plano de distribución queda claro cómo la casa se organiza alrededor de un eje diagonal; a un lado, quedan el salón-comedor, la cocina y un baño, y en el otro, la terraza, dos dormitorios y un cuarto de baño. Vía Hogares Frescos.

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