Decoratrix

Sótano convertido en sala de ocio

Publicado en Habitaciones - Decoración de salones por Marta Sanz

Sótano convertido en sala de juegos

Sótano convertido en sala de juegos

Aunque parezca mentira, estamos en un sótano, un valioso espacio en una casa unifamiliar a las afueras de Madrid que sus propietarios no quisieron desaprovechar; más bien lo convirtieron en los que para much@s sería la estancia preferida de su casa, esa habitación soñada, casi tanto como un vestidor, con sala de cine, mesa de billar, una barra de bar y una zona para juegos de mesa. Un sitio perfecto para montar una fiesta con los amigos o bien organizar una sesión de cine. Esas tardes de domingo, frías y lluviosas, en las que no apetece nada salir de casa, se verían de otro color en un sótano como éste, color de rosa, gracias no sólo a las telas y complementos, sino también a la cuidada iluminación.

Sótano convertido en sala de juegos

Para la sala de cine se escogió el sofá chill out Mah Jong, de la prestigiosa firma Roche Bobois con telas de Missoni. El resultado, un ambiente alegre, colorista, moderno y desenfadado. Flores y rayas, que se combinan por obra y gracia de este sistema de asientos modulares, recuerda a las colchas de patchwork y a los ambientes lujosamente orientales. Los sofás Mah Jong fueron diseñados allá por los años 40 por Hans Hofer y no han perdido ni un ápice de interés en lo que a decoración se refiere. A su intemporalidad también contribuye el hecho de que todos los años, Roche Bobois “refresca” el diseño con nuevos tapizados y estampados diseñados por grandes maestros de la moda, desde Kenzo hasta Missoni. Los sofás sirven para sentarse y relajarse, pero también para dormir, ya que son cómodos y amplios. Su estilo se podría definir como hippie chic y como veis en las fotos, pueden combinarse perfectamente con ambientes y complementos vanguardistas e incluso minimalistas

Sótano convertido en sala de juegos

La pared donde se instaló el televisor se decoró con paneles tapizados en capitoné. El capitoné es un estilo de tapizado muy sofisticado, que tradicionalmente se relacionaba con el lujo y el estilo más clásico. En los últimos años el capitoné se ha renovado para incluirse en las decoraciones más modernas, que mezclan tendencias. Esta técnica no solo decora sino que, al llevar un revestimiento más denso que una simple pintura, permite insonorizar más una pared que otra que haya sido pintada. Como mesitas de centro, se colocaron tres taburetes-mesa, de MDF en varios colores, de Jorge Pensi, que edita Viccarbe.

Sótano convertido en sala de juegos

Detrás del ambiente habilitado como sala de televisión se ubicó una barra de bar, en mármol negro, acompañado de cuatro taburetes de acero. La pared se revistió con madera en tono claro para contrarrestar la frialdad tanto del mármol como del acero y aportar un necesario toque de calidez.

Sótano convertido en sala de juegos

Sótano convertido en sala de juegos

La iluminación, protagonista absoluta de la decoración de esta maravillosa sala de juegos y relax, aporta una imagen dinámica a todo el espacio.

Sótano convertido en sala de juegos

Sótano convertido en sala de juegos

No podía faltar una mesa de billar, el sueño de muchos decoratroxes (y de más de una decoratrix). Pero en este caso no se trata de una mesa cualquiera, con un diseño capaz de arruinar la decoración vanguardista que marca todo el espacio. Los propietarios escogieron un diseño moderno, con patas de acero y paño de color rosa, a juego con el resto de telas y luces. En el techo se realizaron fosas para colocar las luces led que iluminan el sótano.

Sótano convertido en sala de juegos

Sótano convertido en sala de juegos

La particularidad arquitectónica del sótano, un muro que se tapizó en un falso capitoné de color morado, se aprovechó para delimitar los ambientes. A un lado se ubicó la sala de cine y al otro, un rincón destinado a los juegos de mesa, con una mesa de línea clásica y cuatro sillas Riaza de Paco Muñoz, en cuero y madera. La lámpara de techo es el modelo Zettel, del diseñador alemán Ingo Maurer. Está formada por un cuerpo cilíndrico de vidrio esmerilado perforado, que alberga dos bombillas y del que penden unas finas varillas de acero inoxidable. Estos apéndices acaban en unas pequeñas pinzas que sujetan láminas de papel japonés de color blanco (zettelz significa pedazo de papel en alemán). Fotografías: Decoratrix.