Ventajas de usar un topper para colchón

¿Sabes qué es un topper? Es una colchoneta fina (suele tener entre 5 y 10 cm de grosor) que se ajusta al colchón por medio de unas gomas elásticas colocadas en sus esquinas y que sirve, entre otras cosas, para prolongar la  vida de tu colchón o adaptar su firmeza sin necesidad de cambiarlo. Y además, lo protege de la suciedad. 

Lo encontrarás en diversos materiales y con diferentes acolchados. Pueden ser un topper viscoelástico, de latex, plumón, espuma o fibras naturales, y suelen llevar una funda lavable. Pero sigue leyendo porque en este artículo te contamos todo lo que necesitas saber a cerca de los toppers. Foto: Bruce Mars en Unsplash.

Tu colchón en buen estado por más tiempo

¿Sabías que el colchón es el artículo de nuestra casa que más usamos? Alrededor de unas 8 horas al día. Este uso continuado hace que, poco a poco, nuestro colchón se vaya deteriorando y ese desgaste que afecta a nuestro descanso. Por eso, si colocas un topper encima del colchón, será esta colchoneta la que acuse el desgaste y la que se deteriore más rápidamente. 

El topper también hará de barrera frente a ácaros, bacterias y manchas que, en caso de no usarlo, penetrarían en el colchón. Además, como comentábamos al principio de este post, los toppers suelen ser desenfundables, por tanto, podrás meterlo en la lavadora siempre que sea necesario para una mayor higiene.

¿En qué casos está especialmente recomendado usar un topper?

Cualquiera que quiera prolongar la vida de su colchón, puede recurrir a un topper, pero es cierto que existen circunstancias en las cuales utlizar un topper está especialmente recomendado.

Si debido precisamente al uso continuado, el colchón ha perdido firmeza o se ha deformado un poco, el topper hará que siga siendo confortable durante más tiempo. También cuando los colchones tienen acolchados poco adaptables o incómodos para dormir. Y, por último, en los casos en los que se desea modificar la firmeza del colchón por resultar demasiado firmes o muy blandos.

Tipos de toppers

En el mercado encontrarás toppers viscoelásticos, de latéx, de plumón y de fibra. Y, por supuesto también para colchones a medida

Los toppers viscoelásticos están formados por un bloque de viscoelástico de alta densidad, de un grosor entre 3 y 9 cm. Estos toppers, además de mejorar la distribución del peso del cuerpo sobre el colchón, ofrecen una firmeza personalizada, ya que existen muchos tipos de viscoelástica (más duras, más suaves…). Este tipo de toppers no son completamente lavables, por eso es importante que cuenten con una funda que puede retirarse fácilmente para su lavado. 

Los toppers cuyo relleno es de látex son muy duraderos, ya que el látex recupera naturalmente su forma original. Es un material extremadamente poroso, por lo que este tipo de toppers también son muy transpirables, y además, actúa de barrera natural frente a los ácaros y a las bacterias de la superficie de descanso. A diferencia de los toppers viscoelásticos, que permiten personalizar el nivel de firmeza final del colchón, la mayoría de los toppers de látex aportan al colchón un nivel de firmeza medio. 

Los toppers de plumón cuentan en su núcleo con las plumas del interior de la zona del cuello y el pecho de patos y ocas. Estas plumas se caracterizan por no tener prácticamente nada de caña y por ser un termorregulador natural que favorecen una libre circulación del aire en la superficie de descanso. Además, son esponjosos y ofrecen una extraordinaria sensación de adaptabilidad sobre la mayoría de colchones. 

Los toppers de fibra se componen de bloques de fibras hipoalergénicas sueltas, que facilitan la libre entrada y salida del aire en la superficie de descanso. Por tanto, son transpirables, pero no modifican significativamente ni la firmeza ni el nivel de adaptación del colchón. Los expertos recomiendan sacudirlos regularmente para una correcta redistribución de los rellenos.