Un salón en blanco y azul

¿Qué te parece este salón? Moderno, refrescante, funcional, desenfadado... Si a ti también te gustaría recrear un ambiente sereno y actual, inspírate en estas imágenes. La combinación de tonos blancos y azules es perfecta para dar sensación de amplitud y proporcionar atmósferas serenas y relajantes. Sofá, de Coco-Mat; butaca de piel blanca, mueble de la tele y cojines, de La Oca; mesa de centro, de Domus; mesitas auxiliares, de Ático.

Alterna el blanco de las paredes con azules en tonalidades muy vivas. Con este contraste limpio y elegante, lograrás un ambiente dinámico, lleno de vida y carácter. En este salón, la base neutra que ofrecen tanto las paredes como las tapicerías y los muebles blancos realzan las pinceladas azules. Además, las cortinas, cojines y demás complementos de esta misma tonalidad ayudan a reforzar la sensación de conjunto. Los visillos son de Habitat; la banqueta patinada en gris y la bandeja, de La Oca.

No olvides que cuanto más ordenado y despejado este tu salón más espacioso y atractivo resultará. Es importante elegir muebles prácticos que rentabilicen los metros disponibles: diseños con ruedas, estantes o cajones; mesas nido que ocupen poco espacio y ofrezcan superficies de apoyo cuando sea necesario, asientos extra, etc.

La mejor forma de integrar el comedor y conseguir que los dos ambientes formen un conjunto equilibrado es elegir los muebles del mismo estilo, en tonos y acabados similares. Mesa de comedor extensible, de La Oca; sillas de acero y piel, de Ático; espejo, de Antaño Decoración y mueble bajo, de Domus. Fotografias: Decoratrix.