Sillón Helix, un caracol sin caparazón

Había una vez vez un caracol llamado Helix que, cansado de vivir en un pequeño huerto, se propuso salir a conocer mundo. Al pasar por un bosque se quedó enganchado entre las raíces de un árbol de las que consiguió liberarse después de mucho esfuerzo. A pesar del agotamiento siguió su camino, pero con la extaña sensación de que caminaba más ligero. Se volvió hacia atrás y se dió cuenta de que había perdido su casa. Avergonzado por su desnudez, decidió deslizarse furtivamente en el interior de una casa para buscar algo con lo que cubrir su cuerpo. Tanto le gustó lo que encontró, que desde desde ese día, Helix entra sin ser visto en la primera casa que ve y se viste con la ropa y telas que encuentra por allí. Esto es estupendo, pensó: ¡Cada día un traje nuevo para una nueva vida!

No sé si todas las piezas desarrolladas por Karmelina Martina, para la firma italiana Moroso, tienen un origen tan simbólico y aventurro como la historia del sillón Helix, pero de lo que no tenemos duda es de que a su creadora imaginación no le falta. A nosotros este pequeño sillón aventurero nos ha seducido por su gran atractivo visual y por sus estampados vitalistas, tan atrevidos como su propia historia, muy adecuados para ambientes juveniles y actuales.

Helix, con una estructura de acero, está disponible en dos acabados: piel y tejido acolchado en poliuretano, éste último es desenfundable y lavable. Tiene unas medidas de 53 x 43 x 81 cm y un precio de 1.295 € aprox. Para encontrar los puntos de venta, pincha en la pagina web de Moroso.