Mira todas las recetas que puedes hacer con pechuga de pavo

El consumo de pavo se está disparando y todo gracias a que cada día descubrimos más propiedades beneficiosas. Ya sabíamos que el pavo contiene mucha menos grasa que otras carnes, ya sean elaboradas o en fiambres. Pero, además, es una fuente de proteínas, de vitaminas B, ácido fólico y minerales diversos; todo ello crea un cóctel de salud que te ayuda a la eliminación de líquidos, fortalecimiento de huesos y mejora del sistema inmunológico, que te ayuda a dormir mejor y tener menos estrés, entre otras muchas cualidades. 

Hoy te proponeos varias recetas en las que puedes sustituir el bacon, el jamón y otros embutidos de carne por pechuga de pavo sin perder un ápice de sabor. 

Quiche lorraine

Hay cientos o miles de formas de hacer una quiche. Yo os voy a dar la mía que suelo hacerla con pechuga de pavo braseada de Campofrío, que es, sin duda, con la que mejor queda:

Ingredientes:
• Masa quebrada o brisa (que puedes comprar ya hecha)
• 4 huevos grandes o 6 pequeños
• 2 puerros cortado en rodajas.
• 1 calabacín mediano cortado en daditos.
• 1 sobre de pechuga de pavo braseada
• 1 tarrina de nata (con poca grasa)
• 1 pieza redonda de queso Provolone.
• Sal, pimienta y clavo (opcional)

Elaboración:
- Extiende la masa sobre el molde, dejando encerado debajo, que te servirá para que no se pegue. Dale forma a la masa ajustándola al molde y, con un tenedor, pincha en toda su superficie. Puedes poner garbanzos para que la masa no se abombe. 
- Mete el molde en el horno precalentado a 200º, hasta que la masa esté ligeramente tostada (unos 15 minutos). ¡Vigila que no se queme!
- Saca y reserva.

- Para el relleno, pon en una sartén con poco aceite (hay quien lo hace con mantequilla) los puerros y el calabacín hasta que estén pochados. 
- Introduce la pechuga de pavo cortada en daditos y cuando esté todo en su punto (la pechuga no debe freír como el baicon), agrega la tarrina de nata y revuelve hasta que espese.
- Añade sal y pimienta, y se te gusta, un poco de clavo en polvo, que le dará un sabor especial. 
- En un bol aparte, añade los huevos bien batidos en la Minipimer, y vierte el queso Provolone previamente rallado. 

- Finalmente, mezcla el contenido de la sartén en el bol y revuelve rápidamente.
- Para decorar, puedes colocar tomate, espárragos o champiñones, previamente pasados por la sartén o también horneados, pero nunca crudos. 
- Extiende sobre el molde e introduce en el horno a 200º con papel encerado por encima, durante 20-25 minutos, hasta que ves que ha cuajado. Puedes introducir un cuchillo y, si sale seco, es que ya está.  Unos minutos antes, quita el papel para que se gratine. 

Ensaladas 

Creo que no exagero cuando digo que hay más recetas de ensaladas que ciudadanos en el Planeta, ya que cada persona tiene varias formas de preparar ensaladas. Por eso no os voy a dar una receta específica, pero sí trucos para mejorarlas. 

Primero, sustituye todos los embutidos "engordantes" por pechuga de pavo, ya sea en lonchas o en taquitos braseados. La idea extendida de que el pavo tiene menos sabor es absolutamente falsa. Sucede que su sabor es más sutil y por eso encaja mejor con cualquier tipo de ingredientes.
Segundo, atrévete a mezclar. En eso consiste la ensalada, es casi como un laboratorio de ideas donde puedes experimentar sabores, texturas y cocciones. No te limites a los ingredientes tradicionales. No digo que la ensalada mixta de toda la vida no esté buena, pero puedes alegrarla dando salida a todas esas cosas que tienes en tu nevera muertas de risa: el tarro de alcaparras, los pepinillos en vinagre, los tomates en aceite... Incorpora frutos secos (nueces, almedras...) o uvas pasas. Y por supuesto, atrévete a meter alguna fruta: manzana y mandarina dan buen resultado, pero últimamente lo más top está en introducir algo más exótico como la papaya o el mango. Y por supuesto, ¡que no falte el aguacate!

Tercero, el aderezo. Ésta es la clave de cualquier ensalada, porque es elemento que liga todos los ingredientes. Al igual que las ensaladas, los aderezos son infinitos y hay pocas cosas que respondan tanto al gusto personal de cada uno. 
Partamos de la base de que la vinagreta (aceite, vinagre y sal) es el fundamento de cualquier aderezo. Si estás buscando vinagretas para tu ensalada que se salgan de lo común, tienes primero que analizar los ingredientes que vas a utilizar, porque aunque la mayoría de las veces todo casa con todo, no siempre el resultado es el mejor. Lo bueno de la pechuga de pavo es que admite casi cualquier sabor: salsa César, salsa de yogurt, vinagreta con mostaza, salsa rosa... 

Wraps o burritos

Hacer wraps (burritos de toda la vida) es la cosa más sencilla y recurrida del mundo. En realidad, es casi como una ensalada, pero en lugar de revuelta, ordenada por capas. Sólo tienes que hacerte con una tortilla de trigo o maíz de tamaño grande e ir colocando los ingredientes. La clave es que siempre haya algo verde (lechuga, canónigos, berros...), algo duro (cebolla o zanahoria), alguna proteína en forma fiambre, carne o atún (por supuesto, optamos por la pechuga de pavo), algo suave (aguacate, tomate...) y un aderezo o salsa, para que no resulte muy seco. Y si no tienes tortillas, puedes sustituirlas por lonchas de pechuga de pavo y hacer deliciosos rollitos de aperitivo. 

Pasta a la carbonara

Otro plato al que le puedes añadir pechuga de pollo es a la pasta a la carbonara. La receta original de tan famosa salsa no lleva nata y está hecha con panceta, que nosotros sustituiremos por pavo. Esta es la receta original, para 4 raciones:

Ingredientes:
• 200 gr de pechuga de pavo (en lugar de panceta)
• 3 yemas de huevo
• Un huevo entero
• 200 gr de queso parmesano (original) rallado
• 20 gr de queso pecorino rallado (que puede sustituirse por queso Manchego)
• Pimienta y sal

Elaboración:
- Se corta la pechuga de pollo en tiras. Si no es braseada, se puede pasar por la sartén ligeramente para que quede más crujiente sin estar quemada.
- Se baten los huevos muy bien y se agregan los quesos rallados, junto a la pimienta y la sal.
- Una vez esté la pasta, se escurre bien y se echa al bol de los huevos. Cuando esté mezclado, se añade la pechuga de pavo, y si se desea, más queso y pimienta.

Tosta de pavo y aguacate

Terminamos por el principio: el desayuno. En gustos de comida, pareciera que siempre hay dos bandos: los cebollistas o los sin cebolla en el caso de la tortilla; los que les gusta el gazpacho con pepino y los que les espanta; los que toman el cocido de garbanzos junto o por separado... Pues con los desayunos pasa lo mismo: el mundo está dividido entre los que desayunamos nada más levantarnos y los que esperan a media mañana. 

Yo pertenezco, en todos los casos, al primer grupo. Así que no puedo dejar de compartir mi pantagruélico desayuno con vosotros: tosta de pan integral, ligeramente regada con aceite de oliva extra, dos lonchas de pechuga de pavo braseado (tiene que ser Campofrío, sí o sí), unas rodajas muy finas de tomate (preferiblemente de la variedad kumato) y unas láminas de aguacate, todo ello espolvoreado con pimienta y sal (y otro chorrito de aceite).
Esta generosa tosta, va acompañada por un huevo revuelto, un aromático café de Costa Rica y un batido (smoothie) de papaya, mango, piña, fresa y jengribre. ¡Hala! Ahí lo dejo para los incondicionales de los desayunos potentes.

Fotos vía Unplash. Autores, de arriba abajo: Luisa Brimble, Dilyara Garifullina, Sheri Silver, Jeswin Thomas, Joanna Kosinska, Chris Roberts, Bruna Branco, Campofrío.