Jarrones con jacintos

Tengo en la ventana algunos bulbos de jacinto, tal como hacía mi abuela en estas fechas. Para mí son símbolo de la Nochebuena ya que ella se las arreglaba para que siempre estuvieran en flor para las fiestas. A mitad de noviembre compré un paquete con los bulbos pelados y mondados, me gusta verlos crecer en floreros de cristal de boca estrecha junto a la ventana y todas las mañanas me asomo para ver como despuntan las yemas verdes.

Los bulbos de jacinto necesitan los meses fríos para crecer, por ello en los países nórdicos es una costumbre colocarlos en Adviento. Debes dejar la base del bulbo cerca del agua pero sin que ésta lo moje para que no se pudran las raíces y ellas mismas buscarán la humedad. Poco a poco, irás viendo apuntar una pequeña yema verde y una mañana, al abrir la habitación donde los hayas colocado, te recibirá un olor fresco y exquisito que perfumará el ambiente con suavidad y que permanecerá intacto unos días, hasta que la flor se marchite.

Para disfrutar tanto de la flor como de la atractiva silueta de esta planta, debes buscar unos floreros especiales de boca estrecha para que el bulbo se asiente con facilidad en la parte alta y no roce la lámina de agua. Dichos floreros puedes encontrarlos habitualmente en algunas floristerías y en viveros, éstos pertenecen por orden de aparición a las firmas danesas House Doctor y Homelgaard.

Cuando tus bulbos estén en flor puedes hacer un arreglo moderno e improvisado para decorar el centro de una mesa o colocarlo en una mesa auxiliar. Busca un cuenco o una fuente no muy honda de un color que contraste bien con los bulbos, como ésta de cerámica negra. Coloca dos o tres bulbos cruzados, dejando a la vista a veces las hojas verdes y otras los bulbos o las flores. Estoy segura de que a mi abuela le habría gustado mucho esta idea. Fotos: House Doctor, Holmegaard y Blog Fialinstil.