Hotel en la costa atlántica británica

No es un hotel del Caribe o de la costa mediterránea, aunque lo parezca... El Watergate Bay Hotel se encuentra en la costa atlántica al sur oeste de la isla británica, en Cornwall (en español, Cornualles), una zona con largas y magníficas playas, muy solicitadas entre los amantes del surf.

Se trata de un hotel muy completo: ubicado a pie de playa, en un entorno envidiable, es un hotel muy familiar, que permite mascotas, y que ofrece muchas oportunidades para hacer deporte: no sólo surf y polo en sus playas, sino también dentro de las instalaciones del hotel es posible nadar, hacer cardio, yoga, etc. Por supuesto, no pueden faltar los tratamientos de belleza y masaje en sus salas especiales.

La piscina cubierta, de 25 m², está cerrada por un lado con un paramento de cristal fijo y, por el frente, con puertas plegables que se abren a un "deck" de tarima de madera, con amplias tumbonas de descanso.

Cuando el tiempo no acompaña (recordemos que estamos en Inglaterra), el agua templada y tratada sin cloro permite disfrutar de un baño, como si fuera una continuación del Océano Atlántico, ¡pero más caliente!

Las zonas sociales del hotel están situadas siempre mirando al mar. El Ocean Room es un amplio espacio con múltiples zonas de estar, decorado en alegres tonos marinos. Ahí se sirven snaks y bebidas, y es el punto de encuentro de los clientes del hotel.

Para comer en plan formal, cuentan con un gran comedor donde se pueden degustar platos de pescado y marisco de la zona (exquisito y abundante), comida mediterránea e internacional.

Las habitaciones, más de 70, están decoradas con sumo gusto y mimo. Cada una de ellas recrea con encanto una mezcla de estilo campestre y marinero, con telas de rayas, papeles de flores y muebles, en su mayoría blancos.

Hay tres pabellones que tienen diferentes vistas: hacia el mar, hacia el interior, etc., pero todas ellas cuentan con una excelente luz y su decoración es igual de cuidada.

La gran variedad de habitaciones se adapta a diferentes gustos y clientes: estándar, básica, suite, familiar, suite familiar, etc. Cada una de ellas tiene un precio diferente, con lo cual se ajustan casi de forma personalizada a cada visitante.

También los precios se ajustan a las tres temporadas del año: alta (mediados de julio a finales de agosto), media (de marzo a noviembre, excluyendo el summer time) y baja (diciembre a marzo). Además, tienen múltiples promociones, si vas en grupo, para niños, o si quieres celebrar bodas, cumpleaños y otros eventos.

Las habitaciones infantiles de los dormitorios familiares incluyen sus propios cuartos de baño. Como os comenté, es un hotel muy familiar y cuenta con todo tipo de servicios para tener a los niños entretenidos, y a la vez, vigilados y seguros. Ofrecen servicio de baby sitter en las habitaciones, una "Kid's Zone", donde se puede dejar a los niños en determinadas horas, un club especial para los niños ya adolescentes, con clases de surf y otras actividades pensadas para su edad.

Además, cerca del hotel se encuentra Fifteen Cornwall, el famoso restaurante de Jamie Oliver, donde puedes degustar los platos del famosísimo y mediático chef.

Es increíble cómo un hotel tan confortable se encuentra en un paraje tan selvático y, sin embargo, tan cerca de nuestra costa. Si observáis el mapa, está casi en línea directa de la ciudad de Santander y Bilbao, desde donde, por cierto, salen ferries hacia el condado de Cornualles. Y a pesar de que esta zona es famosa por su tiempo inestable, el hotel está tan bien pensado que, incluso, se puede sobrevivir con alegría y diversión cualquier tormenta atlántica.