Dúplex con terraza de estética loft

La ciudad brasileña de Sao Paulo está resultando ser una "minita" de casas y decoraciones contemporáneas, con un gusto muy particular, vanguardista y colorido, que las hace especiales. Y es que, además del estilo decorativo, el tipo de construcción, ya se trate de un loft, un dúplex, un apartamento o una cabaña, es otra baza a su favor.

Esta vez se trata de una magnífica vivienda de dos alturas con una pequeña terraza que la abre al exterior. Sus propietarios encargaron la reforma a las arquitectas Isabel Nassif y Renata Pedrosa, de Sub.Estúdio, que consiguieron un dúplex con espacios abiertos y luminosos.

Los 110 m² de la vivienda se distribuyen en dos niveles, comunicados por una escalera de un solo tramo, de diseño ligero, en hierro y madera. En la planta baja, de unos 70 m², se creó una gran estancia multifunción, con zona de estar, comedor y cocina. La ubicación de las ventanas y demás superficies acristaladas condicionaron la distribución de la planta.

Con una distribución óptima del espacio, en la cocina se creó una zona de trabajo cómoda, con una espléndida encimera de Corian blanco. Pegada a la península, que alberga la zona de cocción y el fregadero, se ubicó la zona de comedor, con una gran mesa en el mismo color que el mobiliario de cocina y seis sillas rojas, que ponen el contrapunto cromático. Para el suelo se escogió un pavimento de madera de lamas estrechas que, además de agrandar visualmente el espacio, pone el punto cálido y sofisticado a la decoración.

En la planta alta, de 40 m², se ubicaron el dormitorio con zona de trabajo y el cuarto de baño. Como se aprecia en la fotografía, el retranqueo de la pared que queda frente a la zona de descanso se aprovechó para colocar una encimera de madera, a modo de escritorio, con cajoneras a los lados. Se abrió una ventana con puertas correderas que, abiertas, permiten el paso de la luz desde la planta de abajo y, cerradas, dotan de intimidad al dormitorio.

A la vista está que las bañeras con patas, inspiradas en diseños de antaño, aportan a cualquier baño un toque sensual, romántico y elegante. ¿Y qué me dices de esas enormes alcachofas para que el agua caiga desde el techo? Las hojas correderas de cristal separan la zona de baño de la de los lavabos. ¡Una bañera en la ducha! Suena raro, pero así es. Fotografías: Salvador Cordaro a través de Arquitetura&Construcao.