Decorar el salón en tonos blancos

Aunque queda poco para el final del verano, ¿por qué optar por una decoración blanca todo el año? No es casual que todas las casas de estilo nórdico tengan como base decorativa el color blanco. De hecho, en los meses invernales es cuando más necesitamos llenar de energía y luminosidad las estancias de nuestra casa.

Os proponemos esta decoración sencilla a base de mobiliario y tapicería en blanco, con toques de color azul y amarillo, realizada por el equipo de Decolook. El sofá, la mesa y la alfombra, de Ikea, se combinan con una butaca de madera, que pone el toque vintage en la decoración. Los cojines, de Non Vacui, se encargan de agregar el punto de color.

El salón comparte espacio con el comedor. La pared se decoró con una composición de cuadros de autor, entre los que destacan las acuarelas de Álvaro Durán.

La zona de comedor se resolvió con una mesa redonda, cubierta con faldas blancas y un mantel confeccionado con una tela de Gancedo. Las dos lámparas de techo son un diseño original de Decolook.

Para el comedor se escogió un diseño moderno, con unas réplicas de las sillas DRS de Charles Eames, y al fondo, se colocó la librería Tría, de Mobles 114, muy estrecha y de gran capacidad. La clave de este pequeño salón fue utilizar el blanco para potenciar su luz natural y ampliar los metros disponibles, además de elegir muebles del tamaño adecuado para la estancia, que no obstaculizaran la circulación. Fotos: Decoratrix