Cómo conseguir un salón más luminoso

Son muchos los recursos decorativos que nos ayudan a hacer más luminosa una estancia, pero, sin duda, cerrar una terraza, una galería o parte de un patio interior es, muchas veces, la mejor solución para obtener una fuente extra de luz natural, además de ganar metros cuadrados. Holly y Steve, los propietarios de este apartamento londinense, optaron por sustituir un muro por una superficie acristalada.

El principal requisito que debe cumplir toda superficie acristalada es garantizar un correcto grado de estanqueidad para proteger la casa de agentes externos como el frío, el calor, el ruido o la humedad, y así no incrementar el consumo energético. Y recuerda, cuanta más luz se percibe, menos estresados y deprimidos nos sentimos. Delante de la superficie acristalada, se ubicó la zona de comedor, con una mesa clásica acompañada de sillas en estilos y acabados diferentes.

Frente al comedor, la pared de ladrillo visto pintado de blanco se ocupó con una librería baja con capacidad para la colecciones de libros, fotografías y obras de arte de la pareja. En espacios pequeños o muy oscuros, lo más fácil para ganar luz, y con ello, sensación de espacio, es pintar de colores claros, desde blancos y beis hasta cremas y tonos pastel. Eso sí, ten en cuenta que la paleta de los blancos es la apuesta más segura para dar amplitud a un espacio. Además, encaja con todos los estilos.

La cocina está abierta al salón. Por eso, para romper con la monotonía del blanco y aportar dinamismo y vitalidad a la decoración, este color se combinó con un frente en un intenso y atrevido color amarillo que, además, pone el toque de modernidad. Fotografías: Ikea Family Live.