Cojines decorativos o comodines

A veces me pregunto cómo unos simples complementos pueden llenar de vitalidad un espacio. Quizás la respuesta sea el color. Los cojines son una de las piezas con las que podemos crear nuevas paletas de color cuando nuestros espacios son neutros y tranquilos y no nos atrevemos con el color a gran escala. En la foto: cojines grises, blancos, negros y malvas. Telas de los cojines de KA International, Icíar de la Concha y Gastón y Daniela. Papel pintado de troncos "Woods", de Cole&Son.

Cambiar y mezclar, esa es la clave, como lo hacíamos con esas cartas que atesorábamos de pequeños (los “comodines”, ¿recordáis?). Combinar cojines se convierte en una sana aventura creativa por un presupuesto asequible. Si además ampliamos la aventura a otros pequeños detalles (un florero, una nueva pantalla para la lámpara, una pieza de porcelana...), el resultado os sorprenderá. A la izquierda, cojines  de cabra del Tíbet, raso imperial y vaca combinadas con lino, de Maison de Vacances distribuido por Carlos Gutierrez). Manta, de Zara Home. Espacio de Marisa Fuertes en Casadecor. En el centro, cojín gris con un primoroso acabado de cintas y botones de nácar. Tejido Bloom Jasper de Sanderson, en Tapicerías Gancedo, y a la derecha, cojín rectangular combinando terciopelo gris y malva de Ybarra&Serret. En segundo plano, cojín de lino de KA Internacional, con aplicación de organza malva. Fotos: Decoratrix.