Cocina blanca de estilo minimalista

Los amantes del minimalismo encontrarán en esta cocina una gran inspiración. Se trata de una cocina reformada por la interiorista Marisa Fuertes, quien tomó como eje de la estancia la salida al jardín, como si fuese una prolongación del espacio. Así, la planta rectangular se ha potenciado con una distribución en dos frentes y una gran isla de trabajo central, con zona de desayuno.

Zona de almacenaje

Una de las paredes se destinó a zona de almacenaje, con armarios altos que llegan casi al techo, realizados en cristal laqueado en banco con discretos tiradores de acero inoxidable. La encimera de la isla es de Corian blanco, en tanto los muebles son de DM laqueado en brillo, con grandes gavetas sin tiradores.

Zona de cocción y aguas

En el frente opuesto se instaló la zona de cocción, con una placa de inducción sobre la que destaca la campana extractora de acero inoxidable en forma de T. El fregadero, de gran tamaño, se colocó justo debajo de una de las ventanas que dan al jardín. La zona está compuesta por armarios bajos de DM laqueado en blanco, dejando libre todo el frente de la pared, que se revistió con cristal, una de las claves para conseguir un aspecto aséptico y minimalista.

Iluminación muy estudiada

Otra de las soluciones relevantes de este proyecto fue la cuidada iluminación. En el techo, un foseado con luces empotradas replica la forma rectangular de la isla. Alrededor, diversos focos empotrados completan la iluminación, que crea un espacio cálido y luminoso.

Screen en las ventanas

Todas las ventanas y la puerta de salida al jardín se vistieron con estores de screen, con el mecanismo superior oculto, para obtener un efecto de superficie lisa. La carpintería metálica de los cerramientos y esta zona de la pared se pintaron en un suave color topo para que los elementos en blanco níveo destacaran y se crearan suaves volúmenes sobre la pared.

Radiador de cristal

En esta cocina, todo está pensado al milímetro para conseguir un resultado limpio, luminoso y despejado. Ningún elemento sobresale, no hay adornos (apenas una pantalla en la pared) y todos los electrodomésticos están encastrados. Incluso, el radiador se realizó en cristal blanco, como los armarios altos. Los principios básicos del minimalismo se concentran en este espacio tan bien resuelto, que forma parte de la filosofía y estética de Marisa Fuertes: economía de elementos, pureza de líneas geométricas, síntesis de materiales, funcionalidad, orden, sencillez y luminosidad. Fotos: Decoratrix.