Lego estrena "casa" en Dinamarca

¿Cuántas veces has soñado con vivir en esa casita maravillosa que levantaste en tu infancia con piezas de Lego? Pues ahora tú y los miles de seguidores del mundo Lego ya podéis daros cita en la "Casa Lego" que la firma danesa ha levantado a tamaño real en Billund (Dinamarca), ciudad donde se inventó el famoso ladrillo (1958) y muy cerca del parque temático Legoland, que la conocida firma de juguetes de construcción tiene en esta ciudad.   

Blanco por fuera, colorido por dentro

Proyectada por el arquitecto danés Bjarke Ingels, la Casa Lego es una edificación de 12.000 m² llena de más de 25 millones de sus famosos ladrillos. Inaugurada el pasado 28 de septiembre, después de cuatro años de construcción, consta de 21 bloques blancos apilados uno encima del otro, dando la ilusión de que todo el edificio está hecho de ladrillos de juguete. Mientras que las fachadas están recubiertas de azulejos blancos cerámicos, las escaleras de acceso y las azoteas lucen los brillantes colores característicos de las piezas de LEGO.

El Árbol de la creatividad

Las sorpresas para los "legoadictos" comienzan nada más traspasar las puertas de la Casa. En la gran Plaza LEGO, de 2.000 m², se levanta el Árbol de la creatividad, un maravilloso ejemplar de 15 metros de altura, en cuya construcción se han empleado más de 24.000 horas y 6 millones de ladrillos. A su alrededor se concentran  diferentes áreas para construir libremente con los bloques de plástico de LEGO.  

Para todas la edades

A diferencia del parque temático Legoland, donde las atracciones están destinadas a los más pequeños, La Casa Lego cuenta con numerosas salas donde se desarrollan diferentes actividades para uso y disfrute de niños y adultos. La entrada a la Casa tiene un precio de algo más de 26 euros (tanto para niños a partir de dos años como para adultos) y con ese tique se tiene acceso al museo, a la exposición de figuras enormes y a las cuatro zonas de experiencias.

Zonas de experiencias

También llamadas zonas de manipulación, se basan en cuatro colores diferentes. Cada una representa un aspecto especial de juego y aprendizaje y cuenta con una serie de actividades que animan a los visitantes a jugar. La Zona Roja está dedicada a las habilidades creativas; en la Zona Azul se ponen a prueba las habilidades cognitivas; en la Zona Amarilla se juega con las habilidades emocionales; y, por último, la Zona Verde, que permite desarrollar las habilidades sociales. 

Zonas de libre acceso

Sin tener que abonar la entrada, también se puede entrar a algunos espacios como a la Plaza LEGO y a nueve de las terrazas al aire libre interconectadas, que cuentan con varios parques infantiles donde se puede jugar entre figuras de animales enormes. También de acceso libre son la zona comercial de la marca y los tres restaurantes con los que cuenta la Casa. Fotos: LEGO.